Cuando hablamos de comprar deuda nos referimos a adquirir títulos de deuda, como por ejemplo un bono o una letra. Son emitidos por empresas privada o instituciones públicas (gobiernos nacionales, provinciales, municipales) con el objetivo de obtener financiamiento. Pueden estar expresados tanto en moneda local como extranjera, y ser emitidos a diferentes plazos (meses, años, décadas).

Son instrumentos de renta fija, en el cual su emisor se compromete a devolver el capital que le prestaron más los intereses correspondientes, en un lapso de tiempo determinado. La tasa de interés que paga el activo es pactada en el momento de la emisión, por lo tanto quien invierte en ellos conoce con certeza cuál será el flujo de fondos que recibirá a través del tiempo.

El flujo de estará determinado por la fecha de adquisición y vencimiento del instrumento, estableciendo el horizonte temporal de la inversión. Y por la forma de amortización del capital y pago de intereses del título:

  • Cupón cero: no pagan interés durante su existencia. La tasa de interés que obtiene el inversor es implícita, queda determinada por la diferencia entre el precio de compra y lo que obtiene cuando lo vende o al vencimiento.
  • Tasa fija y variable: realizan pagos periódicos. Los títulos a tasa de interés fija son aquellos que fijan una determinada tasa cuando son emitidos. En cambio, los de tasa de interés variable el cupón es pactado en función de la evolución de una determinada tasas de interés de referencia, por ejemplo, BADLAR. En algunos casos, se suele adicionar a esta tasa de referencia un diferencial.
  • Amortizables durante la vida del título o al vencimiento: los que amortizan capital durante el plazo de existencia, van devolviendo en cuotas parte del capital prestado. Por su parte, los amortizables al vencimiento, devuelven la totalidad del capital prestado en un solo pago en la fecha de vencimiento.

Las operaciones de compra y venta de títulos de deuda son extremadamente sencillas, pueden ser adquirido en el mercado primario, participando de las licitaciones al momento de emisión, o en el mercado secundario, posterior al momento de emisión al precio que cotiza en el mercado.

Dado que el activo provee un flujo de ingresos conocido, dicha previsibilidad hace que se lo considere una apuesta segura. Además hay que destacar otras características del instrumento, como son la liquidez y las posibles ganancias de capital. No hace falta esperar hasta la fecha de vencimiento para recuperar nuestro capital, la mayoría son fácilmente convertibles en efectivo a través de su venta en el mercado secundario, y es posible obtener una rentabilidad adicional en base a aumentos del precio.

El precio al que cotiza el activo va a depender de la interacción entre la oferta y la demanda.Dependiendo de su emisor, es considerada una inversión de riesgo bajo. El riesgo dependerá de la confianza que el mercado tenga en el que el emisor cumplirá con lo pactado, es decir, pagará el capital más los intereses correspondientes en el momento acordado. Dicha confianza se refleja en la tasa de interés pagada por el instrumento.

Existe una relación inversa entre riesgo y rendimiento, a activos más riesgosos se le exige rendimientos más altos para ser tenidos en cuenta.

Por lo tanto este activo es perfecto para inversores conservadores y moderados que deseen obtener un flujo de ingresos predecible a lo largo del tiempo a una rentabilidad determinada. Aunque también existen alternativas para inversores amantes del riesgo.

Además dado los diferentes plazos de emisión, el activo es fácilmente adaptable al horizonte temporal preferido por el inversor.

Open chat
Powered by