A pesar de ser Argentina un país con una larga historia inflacionaria, la mayoría de su población, por desconocimiento quizás, a la hora de invertir sus ahorros en pesos decide realizar un plazo fijo. A continuación explicaremos algunos conceptos económicos y llegaremos a la conclusión de que en ciertas ocasiones realizar dicha operación financiera es una muy mala elección.

Comenzaremos explicando el concepto de inflación y el de tasa real. Una de las formas de definir a la inflación es como la pérdida del poder adquisitivo del dinero en el tiempo, quiere decir, que nuestro billete de $1000 a medida que transcurre el tiempo alcanza para comprar cada vez menos bienes y servicios. La inflación es medida por el Indec mediante el índice de precios al consumidor (IPC), dicho índice mide la evolución en el tiempo del valor de una canasta de bienes y servicios base confeccionada de acuerdo a las hábitos de consumo de la población argentina. Lo anterior, no significa que todos los precios de nuestra economía se incrementan en la misma proporción, sino que en promedio suben dicha cantidad.

Realizada esta aclaración, por fines didácticos, ahora supondremos que todos los precios se incrementan en la misma medida que el IPC, para poder así realizar un ejemplo y entender mejor el concepto. La inflación en el mes de Marzo según el Indec resulto ser del 4,7%, quiere decir, que si llenar un carrito en el supermercado a principio de mes costaba $6000, a principio del mes de Abril realizar la misma compra va a costar $6282 (=6000*1,047). Como se puede ver, se necesitan $282 adicionales para poder comprar el mismo conjunto de bienes, dado que nuestros $6000 ya no alcanzan.

Un concepto importante para hacerle frente a la inflación es el de tasa real, vendría a ser la tasa a la que tendríamos que invertir nuestros ahorros para mantener constante su poder de compra. La tasa real es aproximadamente igual a la tasa nominal menos la tasa de inflación (r ≈ i - π). Siguiendo nuestro ejemplo, los bancos a principios de Marzo pagaban en promedio, según el BCRA, una tasa anual del 35,60% por depósitos a 30 días, significa que pagaban una tasa mensual aproximada del 3% (≈0.3560*30/360). Supongamos que hubiésemos invertido nuestros ahorros ($6000) en dicho plazo fijo, al vencimiento, a principios de Abril, nuestros ahorros ascenderían a $6180 (=6000*1,03).

Si bien en el mes obtuvimos una ganancia nominal de $180, sin embargo, si quisiéramos llenar el carrito de supermercado no nos alcanzaría dado que necesitaríamos $102 adicionales. Esto se debe a que la tasa mensual a la que invertimos nuestros a ahorros es menor a la tasa mensual de inflación, quiere decir, que invertimos nuestros ahorros a una tasa real negativa del -1,7% (=3% - 4,7%).

Por lo tanto, a la hora de analizar una inversión no hay que quedarse solo con el rendimiento nominal, es decir, el que tiene en cuenta solo la ganancia en pesos. El que importa en realidad es el rendimiento real, el que tiene en cuenta la inflación. El que mide nuestra ganancia en término de bienes y servicios, es decir, en términos de poder adquisitivo del dinero. Hay que realizar una aclaración importante, el concepto de tasa real es esperado. En el momento en que uno va a realizar una inversión, se tiene una expectativa de cuánto va a ser la tasa de inflación en dicho periodo y se la compara con la tasa nominal de la inversión para así poder calcular la tasa real esperada. Una vez transcurrido el tiempo y conocido el dato de inflación, podemos calcular la verdadera tasa real de rendimiento.

El siguiente gráfico compara la tasa mensual de plazo fijo a 30 días (calculada a partir del promedio mensual de la TNA de depósitos a 30 días, según datos del BCRA) y la tasa de inflación mensual. Como se puede observar en tan solo 9 meses de 22, la tasa real que pagó el plazo fijo ha sido positiva, es decir, en menos de la mitad. Por lo tanto, si nuestra intención es invertir nuestros ahorros y poder ganarle a la inflación, el plazo fijo se presenta como una mala idea para lograrlo.

 

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